Los juguetes de
Djeco se
caracterizan por la buena relación calidad precio y su cuidado diseño, en el
cual colaboran grandes artistas y diseñadores europeos. Sin duda esto se deja
ver en la estética de este bingo de las
estaciones, cuyas ilustraciones son una maravilla.
A los niños les
encanta reconocer imágenes iguales. Yo tengo un bingo muy básico de Tiger, y
jugando a rellenar los tableros a nuestra manera se nos pasa el tiempo volando.
Este me ha gustado especialmente porque “el tablero” no está cuadriculado y las
imágenes están relacionadas entre sí conformando un todo: las diferentes
estaciones del año.
Hay que tener en
cuenta que cada tablero solamente consta de cuatro imágenes, por lo que es
bastante sencillo y al menos los bebés que yo conozco de dos años lo
resolverían enseguida, por lo que considero que desde la marca se han pasado un
poco con la edad para la que está recomendado.
Goula: Otra marca de estética maravillosa
y muy buena relación calidad precio. Este juego combina los puzzles de encajar
piezas de madera de toda la vida con la pesca con imanes, que nunca falla. Los
más pequeños lo pasarán en grande pescando las diferentes especies del mundo
marino. Solo hay que pescar con el imán uno de los animales y encajarlos (o no)
en su hueco del puzle.
Yo suelo llevar en el bolso un juego de doce patitos de madera
imantados (también de Goula) con dos cañas de pescar en un estuche. Son
muy prácticos porque puedes sacarlos en cualquier lugar e improvisar una
sesión de pesca, aunque muchas veces simplemente juegan con las piezas
de mil formas diferentes, olvidando que están imantadas. Me ha
sorprendido ver a niños muy pequeños, de apenas un año disfrutando
muchísimo con la sorpresa del animal que se queda pegado. Estimula el
desarrollo de la percepción visual, la motricidad fina y la coordinación
ojo/mano.
Este juego supone más cantidad de peces que el anterior de Goula y
además el estuche de lata facilita su transporte. Sus dos cañas de
pescar permiten compartir el juego y pescar en pareja. Su estética me ha
parecido maravillosa y considero que tiene una muy buena calidad
precio.
Mis mellizos de dos años tienen esta caja y les encanta. Se trata de
un juguete muy completo que permite realizar paisajes de un día de
playa: mar, olas, sol, barquitos, animales marinos, bañistas con sus
ropas o bañadores y complementos. Las piezas se pegan en la tapa, que a
su vez son una pizarra doble (por un lado de tiza, por el otro de
rotulador), por lo que podemos completar el paisaje pintando libremente
alrededor de los imanes.
Como también incluye caña de pescar, se puede jugar a ir pescado y
configurar los cuadros en función de las imágenes que pillamos
aleatoriamente.
Pero es que además también es un juego de vestir y formar a los
bañistas, cuyas cabezas, troncos y piernas están separadas por lo que
también es un puzzle.
Así que si se quiere comprar un juego de pesca que sea pizarra para
pintar y puzzle al mismo tiempo, no creo que se pueda encontrar una
opción mejor. Está recomendado a partir de los dos años y le sacarán
partido muchos años más.
Toys of Wood Oxford Limited, con sede en
Oxford, se especializa en juguetes de madera multifuncionales de buena calidad
y los distribuye exclusivamente a través de Amazon.
Este juego de
arrastre ha llamado mi atención porque ofrece la sencillez y la versatilidad
que enamora a los más pequeños. El tren es un clásico de todos los tiempos,
pero la idea de los huevos (que además son de tamaño real) no puede dejar de
resultarme sorprendente. Al tirar de la gallina ruedan.
Está
hecho de madera sostenible con pinturas ecológicas y no tóxicas, y su precio
también me resulta de lo más atractivo.
Estas ceras son un
producto natural, están hechas al 100% de cera de abeja de Nueva Zelanda,
sin parafina ni ningún derivado del petróleo y con pigmentos no tóxicos, por lo
que son seguras para niños de todas las edades. Son también un producto
artesanal, ya que están hechas a mano.
Yo no las conozco personalmente, pero el fabricante
nos asegura que el material se adhiere al papel fácilmente.
Su forma facilita el agarre para manos pequeñas y a la vez dificulta
la rotura, han sido probadas en guarderías y son muy difíciles de
partir.
A mí siempre me gustó mucho pintar con (y para) niños
muy pequeños, pero es cierto que el que se lleven siempre la pintura a la boca
suponía algunos conflictos.
12 piezas de madera, fabricado artesanalmente en España.
Precio arcoíris pequeño: 21.90€
6 piezas de madera
En los últimos años este juguete se ha
vuelto de lo más popular, ya que por su versatilidad se trata de los
juguetes más completos del mercado. Permite infinitas posibilidades y abre la
puerta de par en par al juego simbólico: los niños lo convierten en túneles, en
casitas, en vallas, en bandejas… Hacen todo tipo de combinaciones y a través de
él van comprendiendo conceptos complejos como el equilibrio, la simetría y la
resistencia. Levantar estructuras estables con el arcoíris les obliga a
planificar y a aplicar la lógica.
El problema: Su precio. Los arcoíris grandes de 12 piezas es
imposible encontrarlos por menos de 70 u 80 euros. Los pequeños rondan
los 30 euros. De Amazon he seleccionado dos modelos a muy buen precio y
pintados a mano con tintes ecológicos.
Hape es una marca de juguetes nacida en Alemania cuya distribución
alcanza más de 50 países. Es el fabricante de juguetes de madera más
importante del mundo. Altamente concienciados con el medio ambiente,
entre sus juguetes destacan materias primas como el bambú.
En el mercado existen miles de juegos de
encajar piezas, pero le tengo especial cariño al arca de Hape porque el primer
bebé al que cuidé y con el que más horas he pasado la tenía. Es un
juguete increíblemente versátil, nos gustaba porque tenía ruedas y entonces era
un coche/barco en el que transportar todo tipo de cosas gracias a su cuerdecita
a modo de arrastre. Los animales nos servían para otro montón de juegos, y
siempre pensé que encajarlos para que entraran en el arca era más interesante que
encajar las típicas figuras geométricas básicas. Todos los animales tienen
pareja, lo que también ofrece muchas posibilidades de juego.
Plan Toys es una marca muy comprometida con la
preservación del medioambiente. Son los líderes a nivel mundial en fabricar
juguetes de madera con caucho sin conservantes,
y en crear nuevos procesos y materiales para minimizar los desechos al
mínimo.
Este
juguete es 100% sostenible: Su madera está completamente libre de químicos y
sus tintes son vegetales, a base de agua y soja.
Para
mí es una maravilla de apilable por su diseño semicircular, que lo convierte
también en un juego de equilibrio y en una especie de matrioska de tres piezas.
El caucho prensado es un material bastante duradero y resistente, a prueba de
golpes. Por sus infinitas posibilidades lo recomiendo para niños a partir de 1
año, porque será a partir de entonces cuando le saquen más partido, pero lo
considero apto también para niños menores.
Como siempre Plan Toys es garantía de calidad. Sus juguetes están hechos con materiales sostenibles y pintura no tóxica.
Existen otros juegos parecidos pero las colmenas están todas unidas, y supone una diferencia muy grande.
Los cubículos separados dan mucho más juego: se apilan, se colocan en
fila, hacemos un sol o lo que queramos con ellos. Y después, cada abeja
a su casita. Desde los colegios se recomienda este juego para fortalecer
las manos. Al hacer presión para usar la pinza, están haciendo justo el
mismo movimiento que más adelante les servirá para sostener el lápiz y
aprender a escribir.
Este trabajo de motricidad fina y de precisión se recomienda a partir de los tres años, pero a mis niños de dos años y medio les encanta y pasan horas absortos atrapando abejitas.
Favorece la concentración.
Las abejas se pueden atrapar por las alitas de fieltro o directamente
por el cuerpo de madera, a veces si se hace mucha fuerza se resbalan y
salen propulsadas.
Las pinzas no llevan partes metálicas, es un sistema e madera y goma elástica 100€ seguro.
Tablero de madera con
cuatro filas y cuatro formas de cuatro colores diferentes. Perfecto para
trabajar la agrupación por colores, hacer series de color o forma. Un material
muy completo y perfecto para realizar por los peques. Estimula la motricidad fina,
la atención o la discriminación visual.
Los diferentes círculos, flores, cuadrados y estrellas
tienen que ser colocados siguiendo el modelo. No es tan sencillo como parece,
pues a veces hay que apartar los puntos a un lado antes de que puedan acceder a
su posición correcta. El juego no solo facilita la identificación de los
colores y formas, también ayuda a educar la capacidad de combinación y la
coordinación ojo-mano.
Ganador de los premios Oppenheim Toy Portfolio Gold Seal Award (2013), National Parenting Publication Gold Award (2013), The National Parenting Center Award (2013) y FamilyFun Magazine – 30 Coolest Toys of the Year (2013).
Me pongo contentísima cuando descubro juegos que se convierten en clásicos porque triunfan por su sencillez. En este caso, los mapaches han entrado en el armario y han sacado toda la ropa, tenemos que ayudarles a vestirse según lo que salga en los dados.
Incluye: 4 cartas de mapache (pueden jugar hasta 4 personas), 20 cartas de vestuario con diferentes disfraces, 1 dado de colores, 1 dado de vestuarios e instrucciones.
La variedad y el colorido de los disfraces del mapache tienen gran parte de culpa de su éxito. Los mapaches se pueden vestir de cocinero, de princesa, de pescador, de pintor, de futbolista, de bombero… ¡Pero también pueden quedarse en ropa interior de repente!
¿Cómo se juega?
Se reparten las cartas de mapache y se colocan todos los vestidos boca arriba sobre la mesa. Se tiran los dos dados por turnos: uno de ellos indica un color y el otro una prenda. El jugador debe de elegir uno de los disfraces que tengan una prenda de ese color y ponérselo a su mapache. Pero cuidado, si en el dado salieran unos calzoncillos, perderíamos toda la ropa conseguida (y esto a los niños les hace mucha gracia). Si en el dado de color sale un arcoiris, podemos elegir la ropa que queramos.
El jugador que obtenga cinco cartas de disfraces primero, gana, por lo que tenemos que ir contando las cartas que tenemos.
Es por lo tanto un juego de percepción visual. Los niños reconocen los colores, aprenden a relacionar y a contar.
Las cartas miden: 12,7cm de alto x 7,5cm de largo, y los padres insisten en que es muy cómodo para transportar, para llevar de viaje, para jugar al aire libre o en casa.
Si se ensucian, las cartas son fáciles de limpiar.
Otra ventaja es el rango de edad al que consigue llamar la atención. Juegan juntos niños de dos años y medio/tres con niños de seis y siete años, y cualquiera puede ganar. Las partidas no son muy largas, duran unos diez minutos, por lo que no aburren ni se hacen pesadas y los adultos participan encantados.